En el video pueden observar cómo es que Robert ubica en su cuadrante de flujo del dinero a todos los hombres en el mundo y la manera en que estos se comportan financieramente.

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Después de conocer estas reflexiones que Kiyosaki nos hace ver, solo faltaría que las personas tomasen la decisión en cuanto a si cambian o no de cuadrante sin importar incluso donde se encuentren, pues a falta de libertad financiera da lo mismo estar como empleado que ser dueño de un negocio corriente.

 ¿Quiénes serán los que verdaderamente pasarán al cuadrante D?

 Al cuadrante D solo hay tres maneras de pasar:

  1. Comprando una compañía de las ubicadas allí pero para ello necesitarías mucho dinero pues estas empresas tienen más de 500 empleados y generan millones de dólares al año.
  2. Comprando una franquicia de una compañía como suele ser McDonalds, Burger King, Wendy’s, etc.
  3. Mediante un negocio de mercadeo en redes o una compañía de Networkmarketing o lo que es lo mismo una franquicia personal.

Es evidente si observamos el viejo esquema de distribución de la vieja economía, la desventaja que este presenta con el modelo atractivo y poderoso que reúne el networkmarketing. En este último no existen intermediarios y prácticamente no hay distancia entre la industria o compañía productora y el distribuidor, que es este caso son los empresarios independientes del negocio, los cuales distribuyen productos y a la vez venden licencias para que otros hagan lo mismo.

Está demostrado que más de un 95% de las personas que abandonan este negocio nunca llegaron a auspiciar a nadie por su cuenta, comprobándose así que jamás alcanzaron los conocimientos requeridos para hablarle a otras personas de su propio negocio y por supuesto de la gran oportunidad que tuvieron en sus manos, en otras palabras les faltó creencia.

 Información + Conocimiento = Creencia

Y creencia es lo que necesita todo individuo para alcanzar una meta, un sueño o lograr una causa, sin esa creencia el ser humano se da por vencido.

La creencia es la palabra clave en este negocio, es la fe en algo que usted no conoce pero tiene la esperanza que le funcione. Nadie compra la franquicia por conocimiento sino porque se arriesga a intentar algo nuevo que cree como algo bueno y se arriesga, por suerte el riesgo en este negocio es muy bajo pues la inversión es casi despreciable.

Muchas veces las personas no tienen el dinero para comprar la franquicia y otras veces aunque lo tengan no se arriesgan, pero no por el simple temor de perderlo (los empresarios nuevos tienen 90 días para que se les reintegre el dinero en caso que no gusten del negocio) sino porque no están decididos a emprender algo nuevo y prefieren quedar atrapados en la trampa del trabajo o en la zona de “seguridad o confort” que ellos piensan que están, pues hoy en día es cuando los empleados están más inseguros e inestables en sus empleos.

También el factor de comodidad y autolimitaciones es clave para que el ser humano no de un paso al frente.

Hay algo también que choca mucho con la realidad que estamos viviendo y es que esta modalidad de hacer negocios aún es intangible para muchas personas y no acaban de encontrarle su sentido por eso es que muchas temen al fracaso y como resultado no consideran ni siquiera el intento.

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